25 de noviembre de 2008

SE TE VE EL PLUMERO

CARTA DE MELCHOR:
Queridos amigos:
Ando un poco preocupado, creo que los cristianos de hoy habéis perdido la luz: ¡No sois luminosos ni brilláis! ¡Os habéis vuelto opacos y oscuros! No dejáis que la Luz de Dios os transmita su brillo y su calor.
Permitid que os inunde con su claridad, y después convertíos en estrella para los demás. Sed puntos de luz en vuestras familias, en vuestros pueblos. Reflejad esa luz que habéis recibido y que os ha llenado.
Ya lo veis: mirar a las estrellas no es cosa de niños. Es cosa de sabios. Soñar, sorprenderse, buscar, esperar, imaginar con ingenuidad y expectación. Es principio para ponerse en camino y encontrarse con el Dios que nos sale al encuentro constantemente, en lo más pequeño y escondido.
Nosotros encontramos la luz y quisimos regalarla a raudales. Porque la luz que no se saca, se pierde y se apaga. Esa fue nuestra razón de ser, y esa debe de ser la vuestra, siempre: regalar la luz a los otros

No hay comentarios: